
Reiki es una canalización de energía que el facilitador transfiere al consultante, depende de la escuela o tipo de Reiki, en mi caso aprendí de un maestro de la escuela de Mikao Usui, donde la fuente de energía proviene de la energía Universal. En realidad, esto significa que el facilitador se conecta con una fuente de AMOR, y a través de él esta energía viaja hasta sus manos para llegar a los centros energéticos del consultante.
Los beneficios del Reiki son variados, permite que el consultante active sus sanadores propios, fortalece el sistema inmune, desbloquea emociones arraigadas, armoniza emociones inestables, aumenta la concentración, baja dolor corporal y náuseas, disminuye niveles de estrés.
Es una terapia complementaria, que se puede combinar con remedios florales o herbales, como así también alopáticos.
Mi escuela de Reiki: «Canal de Vida», hacía prácticas con enfermos de cáncer en el hospital INAC, se aplicaba Reiki en la unidad del dolor. Se le preguntaba a cada paciente, antes de la sesión, con la escala de EVA su nivel de dolor, ansiedad y náuseas, y todos los pacientes disminuían estos factores, algunos se quedaban dormidos.
Fue una experiencia enriquecedora para mi alma, participar en este trabajo voluntario, durante un año.


